La conectividad en Pichilemu en antaño

Historia de Pichilemu
Historia de Pichilemu
La conectividad en Pichilemu en antaño
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En este capítulo, la conversación aborda la evolución de la conectividad en la zona. Se discute la historia de las carreteras, mencionando el “camino viejo” y el monolito de Alto Colorado, que sirve como un importante punto de encuentro local para la comunidad, ya sea para esperar a alguien que ha partido o para celebrar triunfos. Se explica que el monolito marca el término de una etapa de pavimentación y que el camino antiguo pasaba por Alto Ramírez hacia Alcones, Cardonal, San Miguel de Las Palmas, Pañul y Ciruelos antes de llegar a Pichilemu.

El episodio profundiza en la importancia histórica de Ciruelos, que fue un centro administrativo temporal con el registro civil y la residencia del subdelegado. Se resalta la parroquia de San Andrés de Ciruelos, originalmente conocida como parroquia de Reto, que abarcaba un vasto territorio costero. Se comparte una anécdota sobre el color cardenillo de la túnica de San Andrés, elegido por la comunidad. Además, se revela la historia de la iniciativa de los vecinos de Ciruelos en la década de 1850 para establecer una escuela, aportando incluso una vaca, que se convirtió en la escuela actual, aunque en documentos se le mencionaba como la escuela de Cáhuil debido a la subdelegación territorial.

La discusión se extiende a la conectividad con otras comunas, especialmente hacia el otro extremo de Pichilemu. Se explica que el estero Nilahue era el límite natural entre las provincias de Colchagua y Curicó. Inicialmente, no había necesidad de un puente, y quienes cruzaban lo hacían a caballo. Se detalla cómo la división territorial cambió, con Paredones pasando a pertenecer a la provincia de Curicó y luego regresando a Colchagua en 1928 durante el primer período de Carlos Ibáñez del Campo. Esta reorganización generó una mayor necesidad de conexión.

Se narra la historia de la balsa que operó por décadas en el estero Nilahue, apareciendo alrededor de los años 50 con la masificación de los vehículos motorizados, y cómo Segundo Guajardo era el encargado de operarla. Se describe la experiencia de cruzar en la balsa como un atractivo turístico. Finalmente, se menciona que el puente de Cáhuil, inaugurado alrededor del año 2000, dio una solución definitiva a este tema.

El episodio también aborda la importancia de que las autoridades, tanto locales como regionales y nacionales, conozcan el territorio y las necesidades de sus habitantes. Se cita el ejemplo del intendente Domingo Santa María en 1849, quien recorrió la provincia de Colchagua y documentó la necesidad de mejorar caminos y el acceso a la educación.

Finalmente, se invita a los oyentes a descubrir los encantos naturales y la calidad humana de la provincia Cardenal Caro, mencionando lugares como Cutemo con su artesanía de trigo ligún, Pañul con su greda, y la posibilidad de disfrutar de la gastronomía local como el mote con huesillo en Ciruelos. Se enfatiza que Pichilemu y sus alrededores ofrecen magia y encanto más allá de sus playas, en sus sectores rurales y campos, y se reitera la importancia de conocer y valorar las raíces históricas para comprender el presente y proyectar el futuro.