Este sábado en Lado A / Lado B, a las 17:00 horas por Radio Entreolas
Hay discos que funcionan como simples colecciones de canciones y otros que marcan un antes y un después en la historia de la música popular. Like a Virgin, publicado en 1984, pertenece sin discusión a este segundo grupo. El segundo álbum de Madonna no solo consolidó su carrera tras un exitoso debut, sino que la transformó en una figura central de la cultura pop de los años 80 y en una artista capaz de redefinir las reglas del estrellato femenino.
Producido por Nile Rodgers, cerebro creativo de Chic y responsable del sonido de Let’s Dance de David Bowie, Like a Virgin apostó por una mezcla precisa de post-disco, new wave y pop bailable. A diferencia de su primer disco, Madonna tuvo aquí un control decisivo: eligió las canciones, escribió buena parte del material y se involucró en cada etapa del proceso creativo. El resultado fue un álbum más agresivo, directo y ambicioso, pensado para no tener rellenos y para convertir cada tema en un potencial hit.
Desde su apertura con Material Girl, una sátira brillante sobre el materialismo ochentero, el disco deja claro su tono: provocador, irónico y consciente de su tiempo. La canción homónima, Like a Virgin, se transformó rápidamente en un fenómeno cultural, jugando con la ambigüedad del lenguaje y desafiando las lecturas morales tradicionales, mientras que temas como Angel y Dress You Up reforzaron el costado bailable y sensual del álbum.
El disco también se permite momentos de introspección. Over and Over habla de perseverancia y ambición, casi como un autorretrato adelantado de la propia Madonna, mientras que Love Don’t Live Here Anymore muestra una faceta más vulnerable y soul, contrastando con la imagen pública de seguridad y control. En el Lado B, canciones como Shoo-Bee-Doo, Pretender y Stay amplían el registro del álbum, incorporando nostalgia, desconfianza y un cierre rítmico que invita a volver a escucharlo desde el inicio.
El impacto de Like a Virgin fue inmediato y duradero. Alcanzó el número uno en numerosos países, se convirtió en el primer álbum femenino en superar los cinco millones de copias vendidas en Estados Unidos y, con el tiempo, superó los 21 millones a nivel mundial. Más allá de las cifras, su verdadera importancia radica en el legado: este fue el disco que confirmó que Madonna no era una moda pasajera, sino una artista capaz de influir en la música, la moda y el debate cultural de toda una generación. No por nada, en 2023 fue incorporado al National Recording Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su relevancia histórica y estética.
Este sábado, en Lado A / Lado B, revisaremos Like a Virgin canción por canción, recorriendo sus dos caras y el contexto que lo convirtió en un clásico del pop. La invitación es a escucharlo con atención, entendiendo por qué, más de cuatro décadas después, sigue sonando vigente y provocador.
📻 Lado A / Lado B
🕔 Sábado, 17:00 horas
📡 Radio Entreolas

