#25 Nirvana – Nevermind (1991)

Lado A / Lado B
Lado A / Lado B
#25 Nirvana - Nevermind (1991)
Cargando
/

Cuando Nirvana publicó Nevermind el 24 de septiembre de 1991, nadie —ni siquiera la propia banda— imaginó que ese álbum cambiaría de forma tan radical el rumbo de la música popular. Lo que comenzó como un intento por grabar un disco más accesible que Bleach terminó convirtiéndose en uno de los hitos culturales más importantes del siglo XX.

Con Kurt Cobain, Krist Novoselic y la incorporación definitiva de Dave Grohl en la batería, Nirvana logró una combinación perfecta entre crudeza y melodía. Nevermind llevó el sonido del grunge, hasta entonces confinado a la escena alternativa de Seattle, al centro de la industria musical, desplazando al rock glam y al pop dominante de finales de los años 80.

El disco fue grabado con el productor Butch Vig y mezclado por Andy Wallace, una decisión clave para su impacto masivo. El resultado es un sonido más pulido que el de su antecesor, pero sin perder intensidad ni honestidad. Guitarras distorsionadas, cambios bruscos de dinámica y melodías memorables conviven con letras que hablan de alienación, incomodidad social, frustración, amor enfermo y desencanto generacional.

El golpe inicial llegó con “Smells Like Teen Spirit”, una canción que Cobain nunca quiso que fuera un himno, pero que terminó siéndolo. Su riff inmediato, su estructura explosiva y su actitud desafiante se convirtieron en la banda sonora de una generación que no se sentía representada por el optimismo artificial de la cultura pop. A partir de ahí, el disco se despliega como una obra cohesionada y profunda.

Canciones como “In Bloom” y “Come As You Are” muestran la capacidad de Nirvana para escribir temas accesibles sin sacrificar contenido, mientras que “Lithium” y “Drain You” exploran con crudeza la salud mental, la dependencia emocional y la contradicción interna. En el otro extremo, piezas como “Territorial Pissings” y “Stay Away” recuperan el espíritu punk, directo y furioso, que siempre estuvo en el ADN de la banda.

El cierre con “Something In The Way” es uno de los momentos más sobrecogedores del álbum. Minimalista y oscura, revela a un Cobain vulnerable y aislado, dejando en claro que detrás de la distorsión había una sensibilidad extrema y una profunda incomodidad con el mundo que lo rodeaba.

Más allá de su impacto musical, Nevermind fue un quiebre cultural. Abrió las puertas a la música alternativa en la industria mainstream, cambió la estética del rock y puso en primer plano a artistas que no encajaban en los moldes tradicionales de éxito. Su influencia se extendió a innumerables bandas y géneros, y su vigencia permanece intacta más de tres décadas después.

Nevermind no es solo un disco emblemático de los años 90: es el testimonio de una generación que encontró en el ruido, la ironía y la honestidad brutal una forma de expresión. Un álbum incómodo, contradictorio y profundamente humano, que sigue sonando urgente porque nunca intentó ser perfecto.

En Lado A / Lado B, Nevermind se escucha como debe ser: de principio a fin, entendiendo su contexto, su sonido y su legado. Porque hay discos que no solo marcan una época: la cambian para siempre.

Portada de la reedición del 30.° aniversario (2021).